miércoles 20 de mayo de 2009

Canciones que no hablan de amor


Leonard Cohen en un viejo hotel

de Gran Vía 42

una orquesta sin swing arruinó

una fiesta a la que no fui

escribiendo canciones que no hablan de amor

escribiendo canciones manchadas de ti.

Un acorde menor en un blues

y una bala por disparares

tan dura tu voz como tú

o es tan solo tu forma de hablar

una historia fea que no acaba bien

como en las canciones que no hablan de amor.

Mucha gente perdida en un blues

atrapada con su canción

muchas veces queriendo decir

que te quiero sin frases de amor

una tarde perdida sin nada que hacer

escribiendo canciones que no hablan de amor.


Diego Vasallo. Criaturas. Gasa (Dro East West), 1997.

domingo 17 de mayo de 2009

Piel y salitre




"Ahora tendré que salir a buscarme alguien que me arranque de cuajo la pena, de alguna manera tendré que olvidarte...Tengo que olvidarme de alguna manera."


Quique González (Salitre)


viernes 15 de mayo de 2009

Aunque tú no lo sepas...



Más poesía con música...

jueves 14 de mayo de 2009

Poetas con guitarra



http://www.quiquegonzalez.com/

martes 5 de mayo de 2009

Escucha...




I'm crazy crazy for feeling so lonely
I'm crazy
crazy for feeling so blue
I knew that you'd love me as long as you wanted
And then some day you'd
leave me for somebody new
Worry why do I let myself worry wondering
what in the world did I do
I'm crazy for thinking that my love could hold you
I'm crazy for trying and crazy for crying and
I'm crazy for loving you I'm crazy for thinking...

Agonía


Solo soy una


superviviente


de mí misma.


De mi seca agonía.

viernes 1 de mayo de 2009

Bienvenida de Benedetti


Bienvenida

Mario Benedetti

(Uruguay, 1920)


Se me ocurre que vas a llegar distinta

no exactamente mas linda

ni mas fuerteni mas dócilni mas cauta

tan solo que vas a llegar distinta

como si esta temporada de no verme

te hubiera sorprendido a vos también

quizá porque sabes como te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe

aunque no lloremos en los andenes fantasmales

ni sobre las almohadas de candorni bajo el cielo opaco

yo nostalgiotu nostalgias

y como me revienta que el nostalgie

tu rostro es la vanguardiatal vez llega primero

porque lo pinto en las paredescon trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostrome mira como pueblo

sonríe y rabia y cantacomo puebloy eso te da una lumbre inapagable

ahora no tengo dudasvas a llegar distinta y con señales

con nuevas con hondura con franqueza


se que voy a quererte sin preguntas

se que vas a quererme sin respuestas

jueves 30 de abril de 2009

Poetas callejeros: Santiago Auserón



Si mañana me llamas
Y te digo que no estoy
No preguntes, nena
Que yo de qué voy

Me cansé de la pena
Que por ti yo me doy
Y si no vas a ser buena
No quiero tu amor

Incendiaste mi alma
Con tu carro de fuego
Y cambiaste la calma
En pura desazón

Si declaras la guerra
A mi corazón
Y me haces daño
Te convierto en canción

Si tu nombre es Helena
Y te envía el destino
Te convierto en estrella
De mi copa de vino

Si declaras la guerra
A mi corazón
Y me haces daño
Te convierto en canción

Irás de mano en mano
Y en boca de todos
Si te canto mía
Serás de todos modos

Si declaras la guerra
A mi corazón
Y me haces daño
Te convierto en canción

Ya no puedes hacer
Nada más contra mí
Porque eres de aire
Vuelo dentro de ti

Si declaras la guerra
A mi corazón
Y me haces daño
Te convierto en canción

martes 28 de abril de 2009

La poesía y Eva


Una mañana después de amanecer abrazadas, Eva me dijo que llevo mucho tiempo dedicada a la abogacía y que estoy perdiendo la frescura de quien se expresa desde el alma. Ese día me regaló la inscripción a un curso (por llamarlo de alguna forma) de escritura creativa para que yo trate de mirar un poco dentro de mí, de mis recuerdos recientes y mis fantasías futuras.


Los pseudo poemas que estoy poniendo aquí son parte de la producción que estoy teniendo junto a personas a las que envidio porque ellos sí se pueden llamar poetas. Yo no trato de llegar a serlo, sólo quiero cazar fantasmas, matar mis monstruos y cicatrizar heridas.


Yo soy soy aprendiz de bruja pero Eva y yo pasamos algunas tarde mirando cómo brilla la puesta de sol en algunas cúpulas de las iglesias más bonitas de Madrid, desde su estudio en pleno centro, donde el tiempo se detiene cuando estamos juntas.

lunes 20 de abril de 2009

"Para amar de verdad sólo necesitas encontrar al hombre que te haga sufrir lo justo, que te mienta sólo lo necesario y que te abandone antes de que tú le dejes a él". Dana Scholer.

Mar blanco, mar negro


Ni en tu casa ni en la mía. Ni en un hotel de sábanas blancas que acaben manchadas de carmín, de semen y saliva. Aparcamos los coches y me llevas a junto al mar a meternos dentro de un mar de cañas que se hacen cómplices de nuestros deseos. De los muchos lugares donde podríamos haber ido tú has decidido regalarme "una experiencia" y yo no gano nada con desilusionarte y decirte que ya he follado más veces entre cañas.
Cada vez que te veo decido que es la última pero que esa voy a disfrutarla a tope y en cuanto me doy la vuelta sin mirar atrás porque no quiero saber si te has ido, decido verte una vez más porque ha merecido la pena.
Eres como una alegoría maldita, como una comparación odiosa o una figura retórica que me desarma cuando entro dentro de ti a través de tus ojos y tú entras en mí por debajo de mi falda y cuando mejor estoy contigo, de pronto pienso que me gustaría matar esto ahora que hierve de vida antes de que se agonice y se muera solo y me pase meses enteros pensando que debería haber acabado con esto cada uno de los días en que después de follar contigo creo que ha merecido la pena.

jueves 9 de abril de 2009

Café sin azucar y sucios poemas de amor


Era un hombre de ojos grandes y mirada profunda
que se sentaba ante mí a tomar su café
siempre sin azúcar.
Tenía la cabeza llena de ángeles
y el corazón repleto de poesías
y me miraba travieso diciendo
que un día llegaría a quererme.
Era un hombre de alma libre
y corazón espeso;
de pasiones intensas
como películas en blanco y negro
y canciones de la banda sonora de mi vida.
De pies descalzos
y boca generosa y de lengua cálida
con la que exploraba hasta el
último milímetro de mi coño,
que no es azul, es rojo.
Me cantaba letras punk
y se enredaba tierno entre mis piernas.
Me hacía reír y pensar.
Me daba mucha vida.
Pasión.
Alegrías.
Placeres prohibidos
enredados en colchas de colores
y en agua demasiado caliente para mí.
Me escribía poemas sin rima.
Sé que vamos a seguir juntos tanto tiempo
que todo el pasado se reinventará en presente
y que cada día amaneceré con miedo de haberte perdido
antes de encontrar tu camisa de rayas sobre la cama.

viernes 3 de abril de 2009

Para que tú llegaras




Por ti, para que tú un día llegaras,
¿no respiraba yo a media noche
el flujo que ascendía de las noches?
Porque esperaba, con magnificencias
casi inagotables,
saciar tu rostro cuando reposó
una vez contra el mío
en infinita suposición.
Silencioso se hizo espacio en mis rasgos;
para responder a tu gran mirada se espejaba,
se ahondaba mi sangre.
¡Qué expresión fue sembrada en mi interior
para que, cuando crece tu sonrisa,
proyecte sobre ti espacio cósmico
!Pero tú no vienes, o vienes demasiado tarde.
Precipitaros, ángeles, sobre estelinar azul.
¡Segad, segad, oh ángeles!

(Rainer María Rilke) Tomado de: http://www.poemasde.net/

martes 31 de marzo de 2009

Trozos de corazón


Estaba al final de la taberna bebiendo una cerveza mientras liaba un cigarrillo y desde lejos ya supe que iba a enamorarme perdidamente de un hombre al que abandonaría 72 horas después aunque yo quisiera evitarlo.

Es guapo, alto, de ojos claros y mirada sincera. Justo el hombre que se cuela en mis más sórdidos sueños para encadenar mi corazón de una vez por todas a esta puta tierra. Me mira, nos miramos. Si no soy rápida pensando pasará mi oportunidad de tenerle. Quiero tenerle. Quiero follarmelo pero él aún no lo sabe.

- ¿Puedo sentarme contigo?
- Una pelirroja guapa siempre tiene sitio a mi lado.
Es un buen comienzo.

Karl debe tener cuarenta y tantos años. No le pregunté la edad porque no me importa cuantas noches ha despertado al lado de otras. Sólo quiero una noche para mí. Esta noche no, mañana por la noche.

Pasamos horas hablando, conociéndonos, riendo bromas y creando sonrisas. Le rozo de vez en cuando y nos vamos a un sofá de cuero negro para hablar tranquilos. Le rozo tantas veces que al final me lo dice y también me dice que él no me toca porque quiere amarme y no sabe si yo voy a hacerle un sitio en mi colchón.

Debo marcharme pero le digo que me gustaría volver a verle y me promete esperarme al día siguiente.
Yo llegué antes que él y cuando entró por la puerta le vi tan elegante, tan guapo que supe que ya no podía ni quería evitar estar entre sus brazos. Al llegar a mí me abrazó fuerte como si fuesemos amigos hace siglos y sólo le conozco hace unas horas. Con el sabor de la cerveza en los labios me dice "Bésame" y da comienzo un momento de pasión donde los besos, las caricias y el sexo ante ojos extraños que también se besan y se follan nos sumerge en el abismo oscuro de la voluntad perdida para siempre.
No recuerdo muchas noches de pasión tan extrema. Ni momentos tan intensos al lado de un hombre al que quizás no vuelva a ver ya nunca.
Cogí el avión de regreso y me di cuenta de que otra vez me había dejado en esta ciudad lejana un trozo de corazón pegado a unas sábanas ajenas. No sé cuantos trozos más podré dejarme pegados en sitios oscuros antes de que mi corazón desaparezca para siempre.
A Karl con un cariño inmenso, una pasión imposible y un trozo de corazón perdido del que ya siempre será dueño.

martes 3 de marzo de 2009

Agridulce sabor tuyo


A tu lado sonrio. Sin ti lloro. Pero luego vienes y me haces llorar de rabia. Si no estás te echo de menos y si estás llenas mis días y mis noches. Y ahora siento en el estómago ese dolor sordo que me da cuando estoy insegura pero sé que eres cada día más mío y yo más tuya.
Me dueles dentro y ese dolor sé que es un Amor más grande del que había sentido nunca y cuando reposas la cabeza en mi pecho te canto "Volver"... porque veinte años no es nada, no eres mayor para mí, ni yo soy sólo una niña.
Ya no soy una niña...

martes 17 de febrero de 2009

¿Por qué ahora?


No sé por qué vuelves ahora. Han pasados seis meses y sigues siendo un hombre casado.


No sé por qué me buscas, ni por qué me llamas, ni por qué he acudido a tu llamada como si estuviera (que lo estoy) desesperada por verte. No sé por qué te amé, ni cómo tuve fuerzas para olvidarte. Y ahora, descuelgas el teléfono y me dices que me esperas en el mismo hotel de siempre y que irás pidiendo café y croissanes crujientes para cuando yo llegue... y yo lo dejo todo y voy tras repasar el rojo en mis labios y retocar con lápiz que disimula mis ojeras.


No sé por qué me dices que me echas de menos, que te pongo nervioso, que me amas, que me deseas... no sé por qué no te he dicho que yo también te deseo si se me notaba en los labios entreabiertos, en las rodillas temblando y en la mirada traviesa, como tú dices... envuelta en olas de mar de Irlanda...


No sé por qué vuelvo a tu cama si después ya sabemos los dos que te irás de nuevo de mi lado hasta que sexo te queme dentro y recuerdes que mi cuerpo tenía un hueco para tus olvidos, para tus ternuras, para tus deseos... para los míos.


No sé por qué... si "creo" que ya no te amo. Y sin embargo, ambos sabemos que te amo.

miércoles 11 de febrero de 2009

Estaba tan cerca...


Estaba tan cerca que me tembló el cuerpo tras la explosión, escuché los cristales y el alma me temblaba por dentro. Tenía que visitar allí a unos clientes y encontré la zona acordonada y el miedo y el estres otra vez en las caras de quienes trataban de protegernos.
Cogí el móvil y me aseguré de que mis clientes no estaban dentro y entonces sonó, tan fuerte, tan terrible... una explosión que me dejó rota por dentro. Colgué el teléfono y mientras escuchaba gente gritar por el miedo y veía lágrimas asomar de ojos que no entendían que estaba pasando me dirigí a una cafetería a tomar un poco de agua y dejar que mis lágrimas se mezclaran con ella dentro del vaso.
Desde entonces tengo pesadillas y Eva se queda a dormir conmigo abrazándome para que no sueñe. Pero nadie puede parar los sueños y yo sigo teniendo miedo a que el mundo seguro que conocí se convierta en un mundo que no me gusta, un mundo que no quiero.
Se han perdido los papeles, el sentido de las cosas, la proporción... la violencia sin sentido vuelve de vez en cuando a las calles. De verdad ¿cuando va a parar esto?

domingo 8 de febrero de 2009

Herida por las flechas de la incertidumbre...


¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tu creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...

Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida, fotos a contraluz.

Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.

Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.

Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.

sábado 7 de febrero de 2009

Perdida


A veces me encuentro perdida. Me siento en el banco más frío del Madrid nevado de estos días y dejo que se me pase un poco la euforia el calor de las últimas copas en mi cuerpo. Entonces me pongo a pensar, a repasar, a decidir... a sentir otra vez que vuelvo a montarme un sueño que no existe y que sólo está en mi mente. En creermelo todo como si todo fuera cierto. En desear lo más lejano y lo menos sensato.

Entonces vuelvo al último local donde acaban de intentar besarme tras coger con fuerza mi pelo rojo para hacerme mirar a unos ojos tan perdidos como los míos y que acabo de dejar esperando mi vuelta sabiendo que quizás no vuelva.

Y ahora, esos ojos están cerrados aún sobre mi cama. Nos dormimos tan follar como lobos enjaulados porque los dos estamos perdidos dentro de nuestros sentimientos ajenos a los del otro que sólo nos presta su cuerpo para entrar en calor y buscar placeres prohibidos. Ni siquiera escucha el ruido de las teclas mientras un tenue rayo de sol que se está asomando entre las nubes de este día tan frío roza apenas las sábanas que cambiaré para que su olor no se quede conmigo cuando él se vaya.

Los dos seguiremos después perdidos...

miércoles 28 de enero de 2009

Sin palabras


Al llamarte quería decirte que soñaba con tu cuerpo cálido sobre el mío, con tus manos recias y un olor a tierra en tu pelo y a fuego en el mío... quería decirte que me acaricié pensando en ti, que me excitaba pensar en tu voz susurrándome cosas al oído... quería contarte que mientras me masturbaba soñaba con tu sexo acomodándose en mi vientre, haciendome gemir, haciendome sentirme tuya... quería decirte tantas cosas y el sonido es tan malo, las palabras no me salen en cuanto pronuncias mi nombre... y cuando se cortó la comunicación (cosas de la cobertura del móvil) me tumbé en la cama abrazada a la almohada con lágrimas en los ojos y un deseo intenso en mi cuerpo... te amo con todo mi alma, te amo...

viernes 23 de enero de 2009

Eva... conciencia amarga

Estoy triste. Ayer le di una bofetada a Eva y la dejé sentada llorando en el sofá antes de irme a la calle a beber en exceso. Hoy he pagado ese ataque de rabia con una resaca insoportable y un dolor en el alma que casi no soporto.
La semana que viene va a ser dura y no la veré así que sólo tengo este fin de semana para arreglar un poco las cosas.
Eva es el alma más pura y más inocente que conozco, pero también mi Pepito Grillo particular y odio cuando me dice las cosas que no quiero saber, como ayer cuando le conté un pequeño secreto y mi intención de sacar un pasaje de avión hacia un rincón de América Latina. Le conté que quería darme una oportunidad de ver otros mundos lejos del lujo y la protección de la empresa, de papi y de mi puta vida que a veces me jode de puro conservadora y previsible.
Es quizás mi penúltimo acto de rebeldía antes de aceptar el irremediable compromiso que me unirá definitivamente a un hombre potencialmente bueno, o sea, un hombre aceptado por mi familia. Pero necesito ir y ver qué hay al otro lado del mar. Eva me dijo que estoy loca, que mi mundo y otros mundos no son compatibles, que yo soy aire y no puedo anclarme a la tierra, que soy apasionada y no puedo ser convencional aunque quisiera y que mi mundo no aceptará la presencia de otros mundos que no entiende y no comparte y tendré que renunciar o ser una deshereda... no sé que me duele más, su verdad, o haberle dado esa bofetada.

martes 6 de enero de 2009

Gracias por entender mis utopías

Es curioso que el título de mi libro favorito sea "Utopía"... es curioso que hoy me regalen una canción que lleve el mismo nombre... es curioso que aún me quieras cuando sólo soy una Utopía...

Ella dice que me ama
aunque no quiere que yo sea
el único hombre que duerma en su cama.
Y yo me trago el inmenso dolor
de no ser exclusivo en su alma.
Cuando yo tomo su mano en la calle no
me importa que hable de Bosnia o Timor Oriental
ni que sea terrorista
y se empeñe en hablarme en su lengua natal.
Ay, amor, amor, ya yo he aprendido
a no hacerme tu marido
y aunque ni pueda ser tu novio
quiero tu amor a trois
y llévame por la izquierda en este temporal.
Ay, amor, amor, si no eres mía
al menos dame utopías,
pásame tus causas perdidas y como algo vital
sálvame de vez en cuando de mi soledad.
Aunque seas tan solidaria,
tan sindicalista
yo te seguiré en tu activismo ancestral
a esas manifestaciones
y te ayudaré a empapelar la ciudad.
Aunque seas tan feminista y te gusten las chicas
nada va a impedirme que te pueda amar
y hasta prometo aprender de memoria
el libro de Simone de Beauvoir.

Gracias por hacerme hoy este regalo... y por entender mis utopías. Nadie me ha entendido jamás como lo haces tú... desde tu lejana ciudad.


domingo 4 de enero de 2009

Fin de año dublinés



Irlanda tiene las calles mojadas y la gente camina mientras se tapa la cara con una bufanda y entra a beber cerveza en los bares a horas que en España es aún demasiado temprano. La vida se hace casi al atardecer pero las noches son frías y solitarias en este país tan húmedo y a veces tan oscuro.


Conozco a Marc hace diez años, cuando yo sólo era una niña y me marché a Londres a perfeccionar mi inglés y tuvimos las noches de sexo más duro, más cansado, más fuerte de nuestras vidas. Después nadie me ha vuelto a follar como Marc, hasta que he vuelto a ver a Marc.


Marc lleva en Dublín desde hace dos años, en su pequeño pub irlandes pintado en tonos verdes campo donde las noches de hacen más cálidas. Sigue viviendo solo porque es lo que le gusta, llenar sus noches de mujeres ambulantes que llegamos tendiendo nuestros cuerpos en su cama que aún huele al cuerpo de la última mujer que pasó por ellas y que abandonó la habitación apenas unas horas antes apremiada por la sensación de que empezaba a estorbar cuando el sol había alcanzado su zenit.


Marc me trajo a su pequeño apartamento después de celebrar la entrada de año y me volvió a atar desnuda a su cama de hierro antiguo para taparme los ojos y juguetear con mi cuerpo.


No sé por qué sigo aceptando a Marc entre mis piernas cuando nunca le he amado, sólo el recuerdo de su cálido cuerpo sobre el mío me hace volver de vez en cuando a buscarle y luego me arrepiento durante al menos una hora antes de que él vuelva a follarme y me traslade al mundo mágico de sus manos duras sobre mi cuerpo.

lunes 22 de diciembre de 2008

Vino Dulce


Llevo varios días dándole puntadas a mi corazón para repararlo y volver a utilizarlo como si nunca me lo hubieran partido. Llevo varios días de sexo lesbiano con Eva que se acurruca entre mis brazos y se deja rodear por mis piernas, contándole que tengo ganas de volver a sentirme enamorada.

No es ciero... a Eva le cuento que ya estoy nuevamente enamorada.

Mi corazón ahora es como un único continente que se fragmentó un día y cuyos trozos se fueron a la deriva pero sé que antes de estar partido era un único continente. Pangea... más completo que Gea, más entero, más grande, más puro, más vital... y como Pangea creo que busco el otro lado en otro continente.

Eva dice que estoy loca pero que loca me conoció y loca me ama y sabe que nuestro amor de mujeres no es como mis amores con los hombres y no es como lo que siento por este nuevo hombre al que parece que conozco de toda la vida.

La tierra se me hace pequeña para lo grandes que son los sentimientos y en el último turno de oficio encontré sus palabras coincidiendo en el tiempo con las mías y nos dijimos un Te Quiero que me supo a vino dulce del que te deja los labios dulzones y el vientre ardiendo, del que a la segunda copa pierdes la noción del tiempo y a la tercera la noción del espacio. Me gustan los Te Quiero de vino dulce... aunque me quemen por dentro.

jueves 18 de diciembre de 2008

Pequeñita


Hace tiempo había decidido no verle incluso si viajaba a su ciudad. Aunque estuviese a pocos metros de él no iba a llamarle porque durante el tiempo en que compartimos palabras no fui capaz de entenderle y le veía hermético, cerrado ante mis ojos sin darme la oportunidad de acercarme a él. Y sin embargo esa mañana decidí coger el teléfono y llamarle convencida de que la conversación acabaría con frustración de mi parte. No iba a porder... no tendría tiempo... ¿por qué verme a mi después de tanto tiempo? Pero dijo sí y fijamos la hora del encuentro sembrando dentro de mí una sensación de emoción que hacía tiempo no había sentido porque la costumbre de los encuentros a ciegas con hombres que siempre parecen ser especiales había desparecido de mi vida.

Quedamos a tomar un café cerca de mi hotel desde donde se ve el Guggenheim y las calles de Bilbao son más bonitas. Llegué tras la comida de trabajo, cansada pero ilusionada. Bajé caminando un buen rato a pesar del frío porque no me veía con ánimos de esperar su llegada tras los cristales de la amplia ventana del hotel y aún pude hacer una parada a medio camino para comprar unas bonitas medias que ya tenía vistas en Madrid pero no había tenido tiempo de ir de compras aún. Quizás me las pondría esa noche si decidía salir de copas.

Subí a la habitación para dejar el maletín con los papeles y las compras, miré por la ventana y sonreí mirando hacia la cafetería donde debíamos encontrarnos. Bajé con el tiempo justo dispuesta a no esperar pero él no había llegado y mientras veía entrar en la cafetería un chico de aspecto desaliñado y caminar cansado marqué su número de teléfono disimuladamente para asegurarme de que no era la persona a quien esperaba. El teléfono dio una llamada y el chico no hizo ademán de coger su teléfono porque no había sonado... no era él... qué alivio.

Un instante después él me devolvió la llamada y me dijo que ya estaba llegando, su voz sonaba dulce, mucho más de lo que yo la había recordado durante ese tiempo y salí fuera a esperarle con la esperanza de reconocerle al verle llegar.

Desde lejos ya sabía que era él. Su pelo largo pero recogido, su mirada cautivadora y un caminar tímido pero a la vez elegante y seguro y me desarmó con los dos primeros besos tímidos en la cara. Ni siquiera sabía si quería café... ni qué tipo de café quería. El azul de sus ojos me había deshubicado demasiado como para ser capaz de pensar algo sensanto y decidimos quedarnos en la cafetería del hotel.

La charla fue increíblemente agradable. Como si nos conocieramos de toda la vida... como si él y yo hubieramos estado siempre dispuestos a ese encuentro y de pronto me dijo "Pareces más joven..." y me hizo sonreir tratando de que no se notase que me había dejado turbada. Compartíamos una fantasía y eso es lo que nos había unido alrededor de esa mesa ante las tazas de café aún caliente...

Hablamos mucho... no sé si demasiado, sí lo suficiente y de pronto sentí el impulso de invitarle a subir a mi habitación para seguir la charla. El sol se ponía tras los cristales y el sofá donde nos mirábamos a los ojos era lo suficientemente acogedor para sentir su cercanía. Le propuse hacer realidad ese sueño... pero yo esperaba una llamada para proseguir mi trabajo y mi mente divagaba pensando excusas para no hacer esa visita... tardé demasiado en decidir y cuando llamé ya me esperaban abajo.

La miel en los labios... él decía que se marchaba con la miel en los labios y los míos se derretían de deseo mientras por dentro mantenía la seguridad que debo mostrar siempre en estos casos... Bajamos juntos y él salió a la calle mientras yo volvía a la cafetería y durante mi reunión, hablando de libros y derecho la cabeza vagaba en el recuerdo de sus ojos azules.

De vuelta a la habitación no lo pensé, no podía cometer dos veces el error de pensar demasiado y le llamé... recordé su mirada tímida escondiendo un chico capaz de hacerme "perder los papeles" ... menos mal que no perdí demasiados. Y volvió a decirme que sí, que en unos minutos estaría de nuevo en mi habitación.

Tuve el tiempo justo de ponerme la ropa que quería que él me viera puesta... de cambiar mi aspecto serio por uno más sensual y de colocar algunas cosas en la habitación antes de que él llegase. Las medias que había comprado no me gustaban con la falda y las deseché cogiendo otras que sí podía resultar ... pero estaba nerviosa y no podía notarse.

Llegó con el juego asumido y al verme entró de lleno en la fantasía sin tener que explicarle nada. Se desnudó y cogí las riendas de nuestro sueño y jugamos siendo otros dentro de nosotros mismos... estaba excitado... tan excitado!! yo hacía y deshacía, pedía, pensaba, sentía, me humedecía y me dejaba llevar por el deseo...

Fóllame... quiero que me folles ahora... y la erección mantenida durante largo rato se hizo un hueco entre mi cuerpo desnudo y le sentí dentro, muy dentro mientras yo sólo pensaba en qué hacía un chico tan guapo con una chica como yo... mientras me sentía pequeñita.